la función maternal en la sociedad

la función maternal en la sociedad

En los últimos años se ha celebrado este día para recordar a las madres de cada uno. Sin embargo, la sociedad consumista y publicidad, pone énfasis en los productos materiales que se le puede regalar a ellas, y se ha perdido el sentido de honrar a la madre que tanto nos ama, estudiaremos sobre la función maternal en la sociedad.

En Juan 10:30, se puede leer que Dios y Jesús son uno solo, a la luz de esto se debe hacer un paralelo entre esta relación y la relación de marido y mujer.

Gen. 2:21, 22, dice que Adán y Eva están en un nivel de igualdad, pero no cumplen la misma función, Jesús está sujeto a la voluntad del Padre antes, durante y después del pecado, y el modelo bíblico es que la mujer está sujeta al hombre.

Esto no es popular decirlo, ya que la cultura feminista usa este concepto de igualdad entre hombre y mujer, para también decir que tienen igual función y ambos son cabeza.  (Efe.5:22,23)

La biblia dice que Dios tiene un orden en el matrimonio y cuando se respeta el matrimonio funciona mucho mejor. Dios no creó dos cabezas, puesto que algo con dos cabezas es un monstruo.

Isa.49:15, en la biblia se puede leer muchas veces, que la crianza de los hijos se le atribuye a la mujer y no al hombre.

Prov. 1:8,9; se definen 2 palabras importantes, que indican la función del matrimonio en la crianza de los hijos, esto es, la instrucción depende del padre y ley corresponde a la madre.

La “instrucción” incluye la idea de disciplina, lo que sugiere que el padre debiera ser la autoridad suprema del hogar. Sin embargo, por lo general la madre es el factor más importante en la educación de los hijos, y con frecuencia es el recuerdo de su amable conducción lo que retiene a un joven en la senda de Ia justicia o lo hace dar marcha atrás cuando se ha descarriado (CBA, T.3).

En resumen, la disciplina corresponde al padre, mientras que la educación corresponde a la madre.

El antiguo testamento hebreo, se divide en 3: Torah= ley; Nebiim= Profetas; Ketubim= Escritos. La biblia al referirse a la ley habla de la torah, que es el pentateuco como lo conocemos actualmente. Allí se encuentra toda la sección legal de la biblia, e indica lo que es bueno y lo malo. Eso es exactamente la función de la madre, enseñar a su hijo a diferenciar entre lo santo y lo profano. (Deu. 11:16-21)

Las sinagogas surgieron porque la madre no cumplió su tarea, el ideal es que las madres enseñaran a los niños a leer y escribir de la palabra de Dios, sin embargo fueron descuidando su tarea y se instauraron las sinagogas que son escuelas, para reemplazar el trabajo que la madre descuidó. Es por esto que Jesús estudió con su madre, siguiendo así el modelo bíblico de enseñanza.

En la actualidad, los niños no se crean los sus madres, son criados por tutores o niñeras los cuales cuidan y enseñan.

En la biblia existen relatos que nos dicen la función de la madre.

Exo. 6:20; se encuentra Jocabed que es la madre de Moisés

Exo. 2: 1-10; la historia de Moises se narra, para llegar a comprender el potencial que puede hacer una madre.

Jocabed era mujer y esclava. Su destino en la vida era humilde y su carga pesada. Sin embargo, el mundo no ha recibido beneficios mayores mediante ninguna otra mujer, con excepción de María de Nazaret. Sabiendo que su hijo había de pasar pronto de su cuidado al de aquellos que no conocían a Dios, se esforzó con más fervor aún para unir su alma con el cielo (La Educación, pág. 58).

Trató de inculcarle la reverencia a Dios y el amor a la verdad y a la justicia, y oró fervorosamente que fuese preservado de toda influencia corruptora. Le mostró la insensatez y el pecado de la idolatría, y desde muy temprana edad le enseñó a postrarse y orar al Dios viviente, el único que podía oírle y ayudarle en toda emergencia.

La madre retuvo a Moisés tanto tiempo como pudo, pero se vio obligada a entregarlo cuando tenía como doce años de edad. De su humilde cabaña fue llevado al palacio real, y la hija de Faraón lo prohijó. Pero en Moisés no se borraron las impresiones que había recibido en su niñez. No podía olvidar las lecciones que aprendió junto a su madre. Le fueron un escudo contra el orgullo, la incredulidad y los vicios que florecían en medio del esplendor de la corte.

¡Cuán extensa en sus resultados fue la influencia de aquella sola mujer hebrea, a pesar de ser una esclava desterrada! Toda la vida de Moisés y la gran misión que cumplió como caudillo de Israel dan fe de la importancia de la obra de una madre piadosa. Ninguna otra tarea se puede igualar a ésta. En un grado sumo, la madre modela con sus manos el destino de sus hijos. Influye en las mentes y en los caracteres, y obra no sólo para el presente sino también para la eternidad. Siembra la semilla que germinará y dará fruto, ya sea para bien o para mal. La madre no tiene que pintar una forma bella sobre un lienzo, ni cincelarla en un mármol, sino que tiene que grabar la imagen divina en el alma humana. . .

Comprenda toda madre que su tiempo no tiene precio; su obra ha de probarse en el solemne día de la rendición de cuentas (Patriarcas y Profetas, págs. 249, 250)

 

¡Cuán santa es la obra de una madre! ¡Cuán sublime es! , la madre prepara humanos para la sociedad, para que sean útiles en su país, prepara humanos con la imagen divina, y preparan seres para la vida eterna.

Madres, inculquen en las mentes de las jóvenes que conozcan que la obra de la madre es santa y que ellas enseñarán para la vida eterna.

El pasaje de proverbios 22:6, es posible únicamente si la madre está presente y cumple su tarea, ya que detrás de un gran hombre y una gran mujer, existe una inmensa madre.

-Israel-

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