DIOS SIGUE VIVO

DIOS SIGUE VIVO

¿Realmente Dios existe? Seguramente te lo has preguntado, ponerse de pie en un mundo incrédulo y decir con toda seguridad ¡DIOS EXISTE! es algo muy difícil. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo.

Hace poco un muy buen amigo de la universidad me contaba cómo fue su experiencia al ir a una iglesia pequeña, alejada de la ciudad ubicada hacia la cordillera de Chile. “Ellos hablaban de Dios de una manera tan real que me sorprendí” esto fue lo que dijo mi amigo. ¿Cuál es la diferencia entre ellos y nosotros? La diferencia está en que la fe de aquellas personas, les ha mostrado al invisible

23 Por la fe, cuando Moisés nació, sus padres lo escondieron durante tres meses, pues al ver que era un niño muy hermoso no tuvieron miedo del decreto del rey. 24 Por la fe, cuando Moisés ya era adulto, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón, 25 y prefirió ser maltratado junto con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado, 26 pues consideró que sufrir el oprobio de Cristo era una riqueza mayor que los tesoros de los egipcios. Y es que su mirada estaba fija en la recompensa. 27 Por la fe salió de Egipto, sin temor a la ira del rey, y se mantuvo firme, como si estuviera viendo al Invisible. 28 Por la fe, celebró la pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no llegara a tocarlos.

La biblia dice que Moisés estuvo firme como si viera al invisible, es decir ¿no lo vio? La respuesta es no, no lo vio físicamente, pero Dios puede ser visto de otras maneras. Puedes leer los versículos de nuevo, pero los milagros en la vida de Moisés son suficientes para ver a DIOS, solo lee los versículos, y reflexiona. Tu vida es un milagro, si pones atención a cada uno de esos milagros tendrás ganas de gritar ¡DIOS EXISTE! pero seguramente abra algunos de ustedes que piense que en su vida no existen milagros, y eso es porque no estamos teniendo fe (lee los versículos de nuevo). La fe abre los ojos, pero los ojos del entendimiento. Fue por la fe que Moisés pudo ver al invisible, no con sus ojos, sino por los actos de nuestro poderoso Dios. Solo inténtalo, ¿Cómo?  Está semana ora todos los días y pide a Dios que abra tus ojos y te de fe, para ver los milagros que hace día a día por ti. Si no lo intentas, nunca lo veras.

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