“ANGEOLOGÍA BíBLICA”

“ANGEOLOGÍA BíBLICA”

Durante los últimos años, se ha visto un incremento en las personas, de saber quiénes son los ángeles. Al indagar por internet, se puede observar múltiples sitios de información sobre los ángeles. El siguiente estudio analiza quiénes  son los ángeles, sus oficios y su naturaleza.

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UNIVERSIDAD ADVENTISTA DE CHILE

FACULTAD DE TEOLOGÍA

“ANGEOLOGÍA BÍBLICA”

MONOGRAFÍA

PRESENTADA EN CUMPLIMIENTO PARCIAL

DE LOS REQUISITOS DE LA MATERIA DE

TEOLOGIA SISTEMÁTICA.

POR

GABRIEL VILLABLANCA VALLEJOS

CHILLÁN, CHILE

TABLA DE CONTENIDO

Introducción………………….…………………………….. 1

Definiciones y etimología de “ángel o ángeles”………………………………………………………….……2

¿Cuál es el origen de los ángeles? …………………………………………………………3

¿Cuál es el oficio de los ángeles?……………………………………………………………………5

“La naturaleza y carácter de los ángeles”……………………………………………….………….8

“Los ángeles malos”………………………………………………….10

Conclusión…………………………………………………12

Bibliografía………..……………………………………..13

 

Introducción

            Durante los últimos años, se ha visto un incremento en las personas, de saber quiénes son los ángeles. Al indagar por internet, se puede observar múltiples sitios de información sobre los ángeles. También se ha creado bastante material cinematográfico en el cual los ángeles ocupan papeles protagónicos.  Si bien esto se puede deber al uso que les han dado a los ángeles en un sentido esotérico, ya que la mayor información que se encuentra está relacionada con el espiritismo y la nueva era. Como cristianos nos es necesario saber quiénes son los ángeles, cuáles son sus funciones y que rol cumplen en los planes de Dios. Con el propósito de manejar un concepto claro y bíblico de los ángeles y no vagas teorías creadas por hombres.

Para esto es necesario realizar un estudio Bíblico acerca de los ángeles. El estudio se dividirá en 5 partes: (1) Definiciones y etimología de “ángel o ángeles”

; (2) ¿Cuál es el origen de los ángeles?;  (3) ¿Cuál es el oficio de los ángeles?;

(4) “La naturaleza y carácter de los ángeles; y (5) “Los ángeles malos”.

Las  fuentes básicas a investigar serán la Biblia y los escritos de la hermana Ellen G.  de White.

 

 

 

 

Definiciones y etimología de “ángel o ángeles”

 

Ser sobrenatural, creado por Dios y superior al hombre, que actúa como representante o mensajero de Dios.[1]

Espíritu celeste creado por Dios para su ministerio.[2]

Se designan así los seres espirituales inteligentes un poco superiores al hombre (Salmo. 8:6; Hebreos. 2:7), que son mencionados constantemente en las Escrituras como mensajeros de Dios, tanto como portadores de buenas nuevas como ejecutores de los juicios de Dios.[3]

La palabra española “ángel” procede del latín angelius, que a su vez deriva del griego ἄγγελος ángelos, “mensajero”. La palabra hebrea más parecida es םַלְאָךְ mal’ach, que tiene el mismo significado.
¿Cuál es el origen de los ángeles?

Antes de la creación del hombre, había ya ángeles; pues cuando los cimientos de la tierra fueron echados, a una “alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios” (Job 38:7). Después de la caída del hombre, fueron enviados ángeles para guardar el árbol de la vida, y esto antes que ningún ser humano hubiese fallecido. Los ángeles son por naturaleza superiores al hombre, pues el salmista refiriéndose a éste dice: “Les has hecho poco menor que los ángeles” (Salmo. 8:5).

Los Ángeles siempre han estado con nosotros desde el inicio de los tiempos. Antes de la caída del hombre la comunicación con ellos era algo natural. Ellen G.de White dice “Se decidió en el consejo del cielo enviar ángeles para advertir a Adán que estaba en peligro por la presencia del enemigo.  Dos ángeles se apresuraron a visitar a nuestros primeros padres” [4] refiriéndose a la advertencia de Dios a la raza humana sobre Satanás.

Conforme el tiempo pasó, el ser humano empezó a interesarse más en lo que conformaba su mundo material y se olvidó por completo de su mundo espiritual, en ese momento, las conexiones visibles angélicas desaparecieron a causa del pecado, desapareciendo de sus ojos y la mente humana, aunque en realidad, los ángeles nunca se separaron de nosotros, siempre han estado aquí y eso es independiente de nuestras creencias, filosofía, costumbres o religión.

Las Sagradas Escrituras hablan acerca de la creación de los ángeles, así que está claro que no han existido desde la eternidad (Nehemías 9:6; Salmos 148:2, 5). En Colosenses 1:16-17, se nos señala que todos los ángeles fueron creados:
“Porque en El fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados; sean potestades; todo fue creado por medio de El y para El. Y El es antes de todas las cosas, y todas las cosa en El subsisten.”
El hombre moderno no afirma la existencia de los ángeles. Tampoco la niega. Simplemente la ignora. No se atreve a hablar de su existencia por miedo a que los demás lo consideren como niño que cree en cosas mitológicas o de poca credibilidad.

Sin embargo, por extraño que pueda parecer, sólo recientemente ha ocurrido esto. Los descubrimientos antropológicos muestran que la existencia de los ángeles se daba por supuesta desde la más remota prehistoria, en los albores de la vida humana en la Tierra, como lo señala la biblia.

Lo lógico sería pensar que el pueblo judío era el que sostenía y creía en la existencia de los ángeles, pero podemos observar que la mitología griega y romana,  muestran que el pueblo creía en su existencia. Pero no era sólo el pueblo ignorante el que creía en ellos; los filósofos no eran ajenos a esa creencia universal. Tales de Mileto y Pitágoras los colocaban como base de sus creencias del ámbito divino. Aristóteles, por su parte, creía que eran quienes movían los cuerpos celestes.

Entre los persas, especialmente, fue donde la doctrina de los ángeles se desarrolló y muchos eruditos críticos aseguran que los judíos derivaron su angelología, de los persas; pero esta teoría no está probada. No puede ciertamente ajustarse con la palabra de Dios, en la que los ángeles aparecen desde el principio. La Iglesia cristiana siempre ha creído en la existencia de los ángeles; pero en la moderna teología  esta creencia ha sido desechada, aunque todavía considera la teoría angélica como útil, puesto que imprime sobre nosotros “el poder viviente de Dios en la historia de la redención, su providencia especialísima para su pueblo y especialmente para los pequeños” [5] Aunque hombres de la talla de Lebnitz, Wolff, Kant y Schleiermacher, admitieron la posibilidad de la existencia de un mundo angelical, algunos de ellos hasta trataron de probarlo mediante argumentación racional, es del todo evidente que la filosofía no puede probar ni desaprobar la existencia de los ángeles. Por lo mismo, dejándola, nos volvemos a la Escritura, la cual no hace un intento por  probar la existencia de les ángeles, sino que da por hecho su existencia, y en sus libros históricos repetidamente nos presenta a los ángeles en acción. Ninguno que profesa estar bajo la autoridad de la palabra de Dios puede dudar de la existencia de los ángeles.
¿Cuál es el oficio de los ángeles?

No se tiene conocimiento que todos los ángeles efectúen las mismas tareas, o si algunos se especializan en algunas tareas. La Biblia nos habla, sin embargo, de ciertos tipos de ángeles como los querubines (Ezequiel 1) y los serafines (Isaías 6). Los ángeles sin nombre, los cuales son mencionados con más frecuencia en Las Sagradas Escrituras, efectúan una gran variedad de tareas, todas ellas dirigidas a servir a Dios.

 

Hablar de las funciones de los Ángeles es hablar de una interminable lista de “puestos” que los Ángeles “ocupan” desde su dimensión, dimensión que el ser humano es incapaz, hoy en día, de imaginar.

La biblia describe algunas funciones de los ángeles.

 

Adoran y Alaban.   Esta es la principal actividad que se lleva a cabo en los cielos (Isaías 6:1-3; Apocalipsis 4-5).
Revelan.  Sirven como mensajeros para comunicar la voluntad de Dios a los hombres. Asisten en la revelación de la ley de Moisés (Hechos 7:52-53), y sirven como transmisores de mucho del material que es revelado en Daniel y Apocalipsis.
Guían.  Los ángeles le dieron instrucciones a José acerca del nacimiento de Jesús (Mateo 1-2), a las mujeres que llegaron a Su tumba (Marcos 16:1-8), a Felipe (Hechos 8:26), y a Cornelio (Hechos 10:1-8).
Proveen.  Dios ha usado a ángeles para proveer en la necesidades físicas, tales como comida para Agar Génesis 21:17-20), Elías (1 Reyes 19:6), y Al Señor Jesucristo después de la tentación (Mateo 4:11).
Protegen.  Protegen al pueblo de Dios de peligros físicos, como en el caso de Daniel y los leones, y a sus tres amigos en el horno (Daniel 3 y 6)
Liberan.  Ayudar al pueblo de Dios a salir del peligro cuando se encuentra en situaciones difíciles. Los ángeles liberaron a los apóstoles de la cárcel en Hechos 5 y volvieron a hacer lo mismo durante el proceso de Pedro en Hechos 12.
Dan Fuerza y Ánimo. Los ángeles le dieron fuerzas al Señor Jesús en el desierto durante la tentación (Mateo 4:11), animaron a los apóstoles a seguir predicando después de librarlos de la prisión (Hechos 19:20), y le dijeron a Pablo que todos los que estaban en su barco no perecerían en  el inminente naufragio (Hechos 27:23-25).
Contestan Oraciones.  Frecuentemente Dios usa ángeles como Su medio para contestar las oraciones de Su Pueblo (Daniel 9:20-24; 10:10-12; Hechos 12:1-17).

Los ángeles aún siguen interviniendo y lo harán en el futuro, dentro de nuestra misión como hijos de Dios, de anunciar el evangelio, Dios también promete que sus ángeles serán parte de esta misión, “Los miembros de iglesia, tanto jóvenes como adultos, debieran ser educados para salir a proclamar este último mensaje al mundo.  Si lo hacen con humildad, los ángeles de Dios irán con ellos, enseñándoles cómo elevar su voz en oración y cómo proclamar el mensaje angélico para este tiempo”.[6]
El ministerio actual de los ángeles hacia el ser humano, es el mismo que en el pasado, ser ángeles protectores o guardadores, Dios se preocupa por cada criatura que se pone bajo su cuidado, el salmista dice “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende” (Salmo. 34:7). Hablando de los que creen en él, el Salvador dijo: “Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre” (Mat.18:10)

 

“La naturaleza y carácter de los ángeles”

 

Los ángeles son seres espirituales, personales y libres; dotados, por tanto, de inteligencia y voluntad, creados por Dios.
Dios creó a los ángeles para que le alaben, le obedezcan y le sirvan.

Según algunos de los Padres de la Iglesia, los ángeles tienen cuerpos etéreos, es decir intangibles o podo definidos. La convicción general era que los ángeles fueron creados buenos; pero que algunos abusaron de su libertad y cayeron apartándose de Dios.

A medida que el tiempo pasaba seguía considerándose a los ángeles como espíritus, superiores a los hombres en conocimiento, y libres de los impedimentos de los  cuerpos materiales. Aunque algunos todavía les atribuían cuerpos etéreos se hacía cada vez más grande la incertidumbre acerca de que poseyeran tales cuerpos. Aquellos que todavía se aferraban a la idea de que fueran corpóreos, lo hacían, según parece, para sostener la verdad de que los ángeles estaban sujetos a limitaciones espaciales. Durante la Edad Media quedaban todavía algunos que se inclinaban a aceptar que los ángeles tenían cuerpos etéreos; pero la opinión predominante los consideraba incorpóreos.

Las apariciones angélicas se explicaban dando por hecho que en tales casos los ángeles adoptaban formas corporales, temporalmente, para entregar las revelaciones que se les encomendaban.

El período de la Reforma no trajo nada nuevo respecto a la doctrina de los ángeles. Tanto Lutero como Calvino tuvieron un vívido concepto de su ministerio.

La naturaleza de los ángeles se puede definir can base bíblica, en los siguientes puntos:

A) Son criaturas. Esto es, no tienen existencia propia como Dios, por el contrario fueron creados por El. (Colosenses. 1:16).
B) Son espíritus. En Hebreos. 1:14, los ángeles son designados como “espíritus”, siendo que son espíritus, los ángeles no tienen sexo; no se casan (Mateo. 22:30) y por tanto no procrean; no mueren (Lucas. 20:36) ni están sujetos a las limitaciones de nosotros los hombres por razón del cuerpo físico.
C) Son inmortales. Los ángeles vivirán eternamente con Dios igual que los redimidos. (Lucas. 20:36).
D) Son poderosos. Se nos dice en la Escritura que son poderosos en fuerza y en potencia. (II Pedro. 2:11 y Salmos. 103:20) En muchas ocasiones los ángeles manifestaron su poder destruyendo ejércitos y haciendo cosas terribles. (II Samuel. 24:16, II Rey. 19:25) En Apocalipsis también se nos habla de la potencia de los ángeles. (Apocalipsis. 18:1,21).

Su Carácter.

A. Son Obedientes. Los ángeles cumplen las órdenes de Dios y obedecen Sus preceptos con la mayor disposición. Salmo. 103:20 y I Pedro. 3:22.

B. Son Reverentes. Un buen ejemplo de sur reverencia se encuentra en Isaías. 6, donde se  dice que aquellos seres angélicos cubrían sus rostros al estar delante de Dios.

C. Son Inteligentes. Entre los hebreos existía el dicho: “Sabio como un ángel”. (II Samuel. 14:17).

D. Son Santos. Esto es, no han pecado como nosotros los hombres. Permanecen en el estado de santidad original en que fueron creados. Son santos también en el sentido de que están separados par el servicio de Dios. (Apocalipsis. 14:10).

“Los ángeles malos”

Además de los ángeles buenos también hay ángeles malos que se deleitan en oponerse a Dios y en combatir su obra. Aunque también ellos son criaturas de Dios, no fueron criados como ángeles malos. Dios vio todo lo que había creado y todo ello era muy bueno, Gen 1: 31. Estos ángeles se exaltaron en contra de Dios.

Así como los ángeles buenos, también los ángeles malos poseen poder sobrehumano, pero el uso que hacen con él contrasta tristemente con el de los ángeles buenos. Están inclinados a maldecir a Dios, a batallar en contra de Él y de su hijo, y a destruir la obra divina. Están en constante rebelión contra Dios, tratan de cegar y extraviar aun a los elegidos, y estimulan a los pecadores en su maldad.

“Lucifer ganó la simpatía de algunos de sus compañeros sugiriéndoles pensamientos de crítica hacia el gobierno de Dios. Esa mala semilla fue esparcida de una manera sumamente seductora; y después de que brotó y se arraigó en la mente de muchos, recogió las ideas que él mismo había sembrado primero en la mente de otros, y las presentó ante las cortes más excelsas de ángeles como los pensamientos de otras mentes contra el gobierno de Dios”.[7]

Ellos tuvieron su momento para echar pie a atrás de las decisiones que estaban considerando, pero prefirieron ser influenciados por Lucifer, convirtiéndose en enemigos acérrimos de Dios.

 

 

Como cristianos no podemos ignorar estos ángeles y hacer como que no existen, no es el propósito tampoco el de estar constantemente preocupados de ellos mas que de Dios, si no mas bien saber que son agentes del enemigo que buscan constantemente hacer caer al  hombre y producir una brecha entre Dios y el ser humano “No saben que su enemigo es un poderoso general que dirige las inteligencias  de los ángeles malos y que, merced a planes bien combinados y a una sabia estrategia, guerrea contra Cristo para impedir la salvación de las almas.  Entre los que profesan el cristianismo y hasta entre los ministros del Evangelio, apenas si se oye hablar de Satanás, a no ser tal vez de un modo secundario desde lo alto del púlpito.  Nadie se fija en las manifestaciones de su actividad y éxito continuos.  No se tienen en cuenta los muchos avisos que nos ponen en guardia contra su astucia; hasta parece ignorarse su existencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusión

            El estudio de los ángeles sin duda es un estudio interesante, el saber que hay seres espirituales que ministran en nuestro favor y viven para servir a su creador, la Biblia muestra claramente la existencia de estos y su verdadera labor, no la que se observa en los libros actualmente, de ángeles actuando en los astros u otros sentidos esotéricos creados por los hombres. El trabajo y labor de los ángeles son claramente definidos en las escrituras, no debemos darle cualquier interpretación a la labor de los ángeles, si no la que está establecida en las escrituras.

El cuidado que ejercen sobre cada uno de nosotros, son agentes divinos, para mostrarnos el camino y ayudarnos en senderos peligrosos.

También hay ángeles que se oponen a Dios, no podemos ignorarlos, debemos saber que existen y que su labor constante es hacernos caer, nuestra acción, debe ser la de pedir ha Dios que mande a sus ángeles a cuidar de cada uno de nosotros, para que ellos se encarguen de los ángeles malos, porque debemos reconocer que por nuestras propias fuerzas no lo lograremos.

Bibliografía

            Concordancia breve de la Biblia, editorial mundo hispano, Alabama, EE.UU, 2000.

Diccionario Adventista del 7º día, Pacific Press Publishhing Association Mountainn View, Califórnia EE. UU.

El pequeño Larousse Ilustrado, printed Colombiana SA, Bogota, 1999.

Phillip Pulsiano, Christianity in Its Modem Expression, Hope Publications, California, 1999

 

White Ellen, La Historia de la Redención, Asociación Casa Editora Sudamericana, Buenos Aires, 1990.

White Ellen, Alza tus ojos, Asociación Casa Editora Sudamericana, Buenos Aires, 1990.

 

www.ministros.org/diccionariobiblico, ángel.

 


                [1] Diccionario Adventista del 7º día, definición “ángel”.

                [2] El pequeño Larousse Ilustrado, definición “ángel”.

                [3] www.ministros.org/diccionariobiblico, ángel.

                [4] Ellen G. de White, La Historia de la Redención, A.C.ES, 7

                [5] Christianity in Its Modem Expression, p. 114

                [6]   Ellen G de White, Alza tus ojos, “se necesitan obreros”, 1

                [7] Comentario bíblico adventista, 1165

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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